Bastos
Por último, para el comentario del palo de “los bastos”, repetiremos, una vez más. Lo que ya hemos sabido aclarar antes: esto no es más que un decir general; un esbozo, una sugerencia.
La primera de las cartas de este palo está muy vinculada con la idea de obtener fuerzas nuevas. Es la, en cierto sentido, el renacer de aquello que habíamos experimentado con la tristísima diez de espadas. Ahora nos sentimos, nuevamente, una vez más, capaces de reanudar la marcha en el camino de la felicidad y la sabiduría. Este arcano es, asimismo, una clarísima alusión a la virilidad; a las fuerzas poderosas del alma masculina.
Dos: Es la necesidad de aprender aquello de que si no se es feliz en el presente, entonces, en verdad, no se será feliz nunca. El pasado ya pasó y el futuro no ha llegado; solo tenemos el ahora. Las cosas viven y mueren a todo momento; si nos somos capaces de disfrutar el presente estamos perdidos. Por otro lado, esta carta habla de que el éxito material no necesariamente ha de reportarnos una felicidad espiritual; en la vida hay que tratar, siempre, de alcanzar un equilibrio y una síntesis: no se puede ir por el mundo renegando de las necesidades de los placeres sensibles, pero tampoco se puede creer que la carne y la materia son todo lo que se necesita para alcanzar la paz duradera.
La tercera carta de este palo nos habla al respecto de la búsqueda de lo nuevo. La necesidad de contemplar nuevos y mejores horizontes. En el mazo Rider un hombre observa la lontananza; eso es, en gran medida, lo que esta bella carta nos propone que hagamos: quiere que soñemos con cosas nuevas, que aspiremos a descubrir nuevas potencias para nuestra conciencia.
Cuatro: Es un arcano relacionado con los momento de celebración y optimismo. Suele aparecer cuando el consultante está experimentando momentos de verdadera felicidad; no hablamos con este, lamentablemente, de una iluminación definitiva (al modo de el arcano mayor El loco), solo de un buen momento en el camino. Cuando la vida nos sonríe es muy importante aprender a disfrutarlo, luego será más importante aprender a sonreírle nosotros a la vida.
Cinco: Hace una clarísima referencia a la lucha (no necesariamente violenta) entre distintos egos. Puede referirse a una competición saludable y respetuosa como así también a otra de tipo violenta y agresiva. La competencia con lo demás puede ser, ciertamente, de hecho, un estímulo para seguir avanzando en la búsqueda de la sabiduría; eso no significa que uno deba dejarse llevar por la ceguera de querer aniquilar al rival.
Seis: Es la carta de aquél a quien la sociedad suele reconocer, innatamente, por esas cosas de improntas naturales, como al verdadero líder. Es un arcano vinculado, asimismo, con la celebración y el triunfo del ego por sobre los miedos y las inseguridades. Nos sentimos confiados en nuestras propias capacidades y energías, así, entonces, los demás también pueden confiar en nosotros.
La séptima de las cartas de bastones (denominación alternativa a la de “bastos”) habla de la autodefensa. Tenemos la sensación de que el prójimo nos ataca y entonces nos defendemos como mejor podemos. Es necesario aprender a evaluar cuándo es que el prójimo verdaderamente nos ataca, en cuyo caso sí, efectivamente, será necesario defenderse, y cuando somos nosotros los que, sin verdaderas razones, nos sentimos atacados por el prójimo.
Ocho: Hace alusión a un instante. Es una carta relacionada con la idea de momento; un punto en el eterno transcurrir de la existencia. Cada quien tendrá que saber interpretar esta carta a las luces de aquello que, en el fondo, se esté buscando dilucidar. Cualquier recomendación interpretativa sería privarla de su verdadera fortaleza simbólica.Nueve: Es, en el fondo, la idea del que está en todo momento dispuesto a pelear por cualquier cosa. Esta carta aparece cuando el consultante presenta un dilema constante relacionado a la violencia. Está fuertemente relacionada con el miedo y la inseguridad.
Diez: Significa que el consultante se siente sobresaturado de obligaciones y responsabilidades, tanto así, que en el fondo se ha olvidado del verdadero significado de su vida. Cierto es que aprender a servir y ayudar a los demás representa una importantísima lección en la vida, pero la única forma de hacer sostenible esa ayuda es nunca renunciando a la propia vida.
Sota: Habla del descubrimiento de la propias energías. En el hombre, esta vinculada con el descubrimiento de las potencias viriles, en la mujer, con las capacidades de la fertilidad.
Caballo: Es aquél que, por primera vez, se ha dado cuenta de que no está solo en el mundo. La sota de palos de predispone a interactuar plenamente con los demás; ha resignado la soledad en pos de abrirse a nuevas experiencias con el prójimo.
Reina: Esta dama representa la amiga fiel y poderosa; siempre capaz de darnos un aliento en los momentos difíciles.
Rey: Este arcano está vinculado con la idea de tener ideas para el futuro. El rey está dispuesto al movimiento; ya no quiere quedarse senado en su trono.
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