maguiaguia

MagiaGuiaTarotCartas de Tarot ♦ El mundo

 
 

El mundo

Para aquellos que han sabido superar el momento de El juicio (o a Los ángeles) solo queda, desde una perspectiva material, la capacidad de abrazar definitivamente El mundo. Este arcano mayor hace referencia al logro final. Hemos fusionado concretamente las energías opuestas: somos los creadores y señores de nuestra propia vida, somos los dioses que pisan la tierra.

Ya se ha acabado esa experiencia angustiosa de sentir que todo cuanto está en el universo es diferente: que yo no soy los demás, que los demás no son yo. Nuestra conciencia ha sabido englobar toda la existencia; somos verdaderos sabios. Nuestras ideas al respecto de la cosas están ciento por ciento de acuerdo con el existir de las cosas en sí; ya no flotamos en una nebulosa prefabricada de ideas mil veces pretéritas; cada movimiento que hacemos significa armonía y paz. Hemos logrado lo que, con su Zaratustra, quería el sufrido filósofo alemán Nietzsche: su profeta decía que la felicidad tenía que ser la justificación de nuestra existencia; pues bien, con El mundo lo hemos conseguido: somos felices y, así, justificamos nuestra existencia.

el mundoLos miedos han desaparecido definitivamente. Nos estamos todo el tiempo batallando contra la negación de nosotros mismos. Ya no tememos ni a la muerte ni -¡¡¡mucho mejor!!!- a la vida. Existir ha dejado de ser un interrogante problemático; aprendimos que la verdadera sabiduría llega cuando las cosas ya no se nos aparecen todo el tiempo entre signos de interrogación. Las cosas son lo que son; hoy no son lo que ayer eran, y mañana no serán lo que ahora saben ser. El cambio y la dinámica del universo han dejado de ser un problema; ya no buscamos leyes en todo lo que concebimos, y sabemos que la sistematización de los científicos no es más que una forma determinada de conocimiento; no la única, ni tampoco la mejor (o la peor). La intuición nos asiste cuando la invocamos, y solemos tener las intuiciones correctas; eso es porque nos hemos reconciliado con la parte femenina de nuestra existencia, y así, con los sentidos y el cuerpo en general. También la razón está de nuestro lado; y en cambio de quererla aplicar fanáticamente para el tratamiento de problemas que no puede resolver, la aplicamos oportunamente allí donde si se necesitan sus luces.

Nunca nos cansaremos de decirlo: ¡El mundo nos hace felices! Hemos sido nosotros los que lo hemos logrado. Aprendiendo a sincerarnos con nosotros mismos, dejando de lado la charla barata sobre los problemas de los demás, reconociendo e imponiéndonos sobre nuestros miedos. Ya no somos los hijos de de tal hombre y tal mujer; más importante: somos individuos completos. Nuestro nombre no es una cáscara vacía de contenido, e incluso nuestro nombre nos queda pequeño, porque el nombre propio no es más que aquella denominación con la que la sociedad nos reconoce; somos mucho más que un simple nombre: somos alma y cuerpo, somos mundo y divinidad.

arcano el mundoEsto no significa que ha llegado el fin de nuestros días; todo lo contrario: es aquí donde comienza, en realidad, la verdadera plenitud del hecho de existir. Si hemos llegado hasta aquí ya nadie podrá quitarnos la felicidad; ¿cómo podría, tal o cual evento, venir a  derribar la magnitud de la conciencia de El mundo? El asustarse permanentemente, por miedo a la existencia de todas y cada una de las cosas, es patrimonio de las almas que se encadenan a preconcepciones muertas. Cuando uno sabe lo que es, entonces es feliz, y ya nadie ni nada podrá quitárselo.

Y lo mejor de todo es que mañana ya no seremos lo que somos hoy, así como hoy no somos lo que fuimos ayer. Pero sea como sea, siempre somos nosotros. Hemos logrado sintetizar el eterno conflicto de la filosofía: es verdad que nunca podemos bañarnos en el mismo río, pero sabemos perfectamente en qué río nos estamos bañando.

tarot el mundoNos queda un último paso. Seremos locos. ¿Qué ha de ser la iluminación, sino una forma sumamente particular de locura? Nuestra locura consistirá en saber entender que al mundo lo hacemos nosotros. Todo el mundo cabe en nuestra conciencia: vamos a ser El loco.

El paso de El mundo a El loco es, en realidad, el último paso del camino del tarot. Es un paso inevitable, pero difícil de dar. Es entendible; de alguna manera quisiéramos quedarnos aferrados a El mundo, un mundo que recién, por primera vez, hemos sido capaces de abrazar. Pero no importa, ahora habrá que aprender a renunciar a El mundo: Seremos locos; al mundo lo haremos nosotros.

 
 

Magiaguia.com ~ todo el contenido de este sitio se halla debidamente registrado
Prohibida su copia total o parcial sin el consentimiento de su autor | contacto