Historia del tarot
La historia del tarot para muchos carece de importancia, pero para otros en ella se encuentran plasmados infinidad de secretos y sabidurías de las cuales se debe aprender. Es por eso que a continuación daremos una ojeada a sus orígenes y a su evolución.
Allá por mediados del siglo XV, época en la que los científicos estiman que aparecieron los primeros naipes, un tal Bonifacio Bembo creó una baraja de cartas que tenía una serie de características particulares y que los italianos utilizaban para jugar a un juego llamado Tarocchi. El Tarocchi se jugaba con un mazo de cartas conformado por cuatro palos de catorce naipes cada uno y veintidós naipes en los que se ilustraban diversas escenas que resultaban ser, dentro del todo y teniendo en cuenta las circunstancias sociales de la época, bastante comunes y representativas.
Ahora bien, dentro de esas veintidós imágenes (entre las que se ilustraban al papa o al emperador como verdaderos símbolos de poder, o a la calma y a la fuerza como virtudes) había una que parecía poseer una connotación algo apartada. Se trata de la imagen de un joven colgado de una estructura de madera, por la pierna izquierda y boca abajo. De aquí surge la pregunta de ¿qué es lo que llevo a Bonifacio Bembo a ilustrar esta escena tan peculiar para la época? y ¿qué es lo que quiso representar? Muchos estudiosos han supuesto que en realidad se trata, simplemente, de la representación de un joven condenado a la horca, otros, por el contrario, han aseverado que en realidad se trata de San Pedro, quien según el cristianismo fue crucificado boca abajo, o del mismísimo Odín, dios que pasó nueve días y nueve noches colgado boca abajo para lograr así conseguir el don de la profecía. Pero teniendo en cuenta las características de la imagen, estas hipótesis terminan siempre por ser rechazadas.
Por otro lado, se tienen conocimientos de la existencia de un ritual que realizaban hombres y mujeres chamanes en Siberia y América del norte. En los procesos de capacitación para lograr convertirse en chamanes los candidatos debían pasar colgados varios días de la misma manera que lo ilustra Bonifacio Bembo en su carta, pues se consideraba que así los aprendices lograban adquirir una gran cantidad de beneficios psicológicos. A su vez los alquimistas (únicos sobrevivientes de la cultura chaman en Europa) solían utilizar el mismo procedimiento pues consideraban que así lograrían la inmortalidad.
Es de aquí surgen una serie de interrogantes: ¿Tubo Bembo la única intención de ilustrar a un alquimista? La imagen que en los mazos de tarot de hoy en día denominamos como “El Colgado” no parece en realidad tener la intención de ilustrar a un alquimista, sino que por lo contrario parecería querer ilustrar a un joven que se encuentra en pleno proceso de iniciación en alguna doctrina secreta. Pero si su intención fue ésta ¿no sería el mismo Bembo un iniciado en éstas doctrinas? Pues teniendo en cuenta la posición de piernas cruzadas que adquiere el joven en la imagen (posición que en realidad es un símbolo que utilizaban las sociedades secretas) todo parece indicar que sí.
Pues bien, sabiendo que el artista en realidad tuvo la intención de crear una carta cuyo sentido era hacer referencia a la práctica de actividades esotéricas, deberíamos detenernos a analizar si es que el resto de las veintiún cartas verdaderamente hacen referencia a las circunstancias que atravesaba la sociedad. ¿No podría resultar que en realidad todo el mazo expresara de forma oculta todo un conocimiento?
Si nos detenemos a observar por un instante al tarot y las similitudes que existen con la cultura hebrea y el conocimiento oculto de los judíos, denominado Cábala, se pone en evidencia que el mazo de cartas que creo Bembo en realidad exige de análisis e interpretaciones esotéricas mucho más profundas. Para dar un ejemplo no es pura casualidad que el alfabeto utilizado por los hebreos disponga de 22 letras, el mismo número de cartas que posee el mazo de los Arcanos Mayores en el tarot.

Fue por muchos años que se consideró al Tarocchi como un mero juego, pero en el transcurso del siglo XIX Alphonse Louis Constant declara que el significado de tarot no muere en un simple y mero juego, sino que en realidad existe un inmenso nexo con la Cábala. Desde ahí en adelante el tarot ha crecido año a año, cada vez más, encontrando diferentes significados, variantes, e incrementando su sabiduría.
En el correr de nuestros días el tarot ha crecido inconmensurablemente, transformándolo en una especie de vía para el desarrollo espiritual, en una herramienta de gran importancia para el conocimiento del propio ser, e inclusive un sendero hacia la iluminación. Para ciertas personas la historia del tarot conlleva una gran importancia, en cambio, para otros, la gran importancia no radica en su historia sino en su evolución y progreso en cuanto al significado de las cartas.
Es imposible determinar si Bembo creo el tarot de forma conciente o inconsciente, pero lo cierto es que éste arquetipo se transformo en uno de los más populares de nuestros tiempos.
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