La tirada de diez cartas
La tirada de diez cartas es un tipo de consulta sumamente exhaustiva en la cual se requiere un dominio impecable en el sentido de interrelacionar las cartas. Esta tirada está recomendada para abordar temáticas muy generales, ya que si se practica frente una pregunta demasiado simple se suele caer en un innecesario exceso de información. Así, a partir de los recién dicho, nos referimos a un tipo de consulta que, las más de las veces, sirve para explorar la totalidad de la personalidad del consultante; su conciencia y su inconciencia, sus miedos y deseos más profundos.
La ejecución de la tirada de diez cartas varía realmente mucho; algunos disponen las cartas en una línea horizontal, otros en línea vertical, otros crean cinco niveles en lo que cada nivel tiene dos cartas… Lo fundamental de esta tirada no es la forma en que se dispongan las cartas, sino -obviamente- el hecho de sacar diez cartas.
-Carta número 1: Este arcano ha de referirse a la “cabeza” del consultante. Representa todo aquello que él tiene a nivel de su conciencia; las ideas de que tiene de la vida, su discurso racional, su forma de pararse frente a los problemas. Si tuviéramos que decirlo de modo sencillo: se trata de las ideas del consultante, más allá de toda realidad.
-Cartas número 2 y 3: Estas dos cartas han de interpretarse siempre (en esta tirada) de modo definitivamente conjugado. El significado de cada una de ellas será el opuesto al de la otra. Se trata, nuevamente, como ya hemos visto en las tiradas precedentes, de aprender a encontrar el equilibrio entre las oposiciones que implica toda vida. Juntas (el mensaje de las dos cartas conjugadas) representan el “corazón” del consultante. Al decir “corazón” nos referimos a -no ya a sus ideas de la vida- su realidad; a sus sentimientos. Es el hecho de aprender a ver qué tanta coherencia existe entre lo que el consultante dice y lo que realmente vive.
-Carta número 4: Se refiere al “vientre”. Cuando se habla del “vientre” se hace referencia a todo aquello que es inconsciente. Así, queda representado todo lo que para la persona es un apetito; la energía que bulle en su ser pero él/ella, por cuestiones de represión, no logra ver. El arcano que aparezca en esta posición puede aportar mensajes muy importantes al consultante; contribuye a un mejor auto-conocimiento del individuo y, así, a su paz y felicidad duraderas.
-Cartas número 5 y 6: Aquí ocurre nuevamente lo mismo; estas cartas deben interpretarse en estrecha relación. En este caso, los arcanos cinco y seis, hacen alusión a una línea temporal. De esa manera, mientras una de las cartas (más comúnmente las 5) representa el pasado del individuo, la otra hace una referencia a su futuro. No se trata, exactamente, del pasado en el sentido de “lo que pasó” y el futuro como aquello que, sí o sí, “va a pasar”; hablamos más bien de lo que el consultante cree que pasó y cree que va pasar, de ahí a que realmente haya pasado o efectivamente pase hay todavía un largo trecho.
-Carta numero 7: Este arcano ha de interpretarse en el sentido de “cómo es que el consultante se relaciona consigo mismo”. Una de las ideas más trascendentes de la vida es aquella idea que la persona tiene de sí misma. Esta carta ayuda a explorar profundamente esa idea.
-Carta número 8: Esta carta viene a simbolizar la relación del consultante con la gente y, también, la relación que -el consultante siente- la gente tiene para con él.
-Carta número 9: Se trata de aprender a dilucidar cuáles son las esperanzas y temores del consultante. Muchas veces puede llegar a ser una carta difícil de interpretar; para hacerlo con éxito, se requiere una cabal interpretación de todas las demás cartas.
-Carta número 10: Se trata de un arcano que aparece a modo de conclusión. No tiene un rol particular en la tirada; representa la unión de todas las demás cartas en algo que, si se quiere, es una especie de gran mensaje.
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